Cómo la IA puede acelerar descubrimientos de minas en América Latina
Esta entrevista fue escrita originalmente por Elinor Trebilcock para BNAmericas. Publicación original.
La IA es un aliado estratégico para reducir los costos en las exploraciones, acelerar los descubrimientos de minas y anticipar el ingreso al mercado. Aspectos clave para el futuro de la minería en América Latina que cuenta con el potencial para responder a una gran parte de la creciente demanda de cobre, litio, cobalto y otros minerales críticos para las nuevas economías verdes.
BNamericas habla con Javier Muñoz, CEO de Mineral Forecast, una compañía chilena con presencia en varios países de la región, incluidos Perú, Argentina y México, sobre cómo aprovechar los beneficios de las tecnologías, de su recién lanzada plataforma Geo AI Advisor y acerca de las barreras que siguen impidiendo la expansión de la minería latinoamericana.
Hemos aumentado hasta en cuatro veces la efectividad en la perforación y se pueden acelerar los descubrimientos de depósitos en hasta un 25%. En vez de demorarse 4 años, pueden ser 3.
– Javier Muñoz, CEO de Mineral Forecast
BNamericas: ¿De qué trata Geo AI Advisor?
Muñoz: Esta plataforma concentra más de una década de nuestro trabajo dedicado a acelerar la exploración minera con la geociencia de datos. Básicamente usa la IA para extraer el máximo conocimiento de la información geológica y geocientífica para que los geólogos y ejecutivos de las empresas mineras puedan tomar mejores decisiones.
Simplifica el trabajo exploratorio y aumenta las probabilidades de acelerar los descubrimientos, así como aumenta la rentabilidad de los esfuerzos exploratorios. La hemos probado en el proyecto La Cobaltera de Chilean Cobalt y con otros clientes, logrando ya impactos tangibles en la exploración.
BNamericas: ¿Qué beneficios aporta a la exploración el uso de este tipo de tecnologías?
Muñoz: Permiten que los procesos de exploración, temprana o avanzada, sean más eficientes en tiempo y costo. Si un sondaje es exitoso por cada 10 que se realizan, con estas herramientas se logra que sean 4 por cada 10. Hemos aumentado hasta en cuatro veces la efectividad en la perforación y se pueden acelerar los descubrimientos de depósitos en hasta un 25%. En vez de demorarse 4 años, pueden ser 3.
Los implementos de la exploración son muy intensivos en capital y la rentabilidad se obtiene a largo plazo, entonces lograr más efectividad, que los descubrimientos se hagan antes y entrar al mercado para generar ventas lo antes posible son enormes beneficios.
BNamericas: ¿Facilita también la obtención de permisos?
Muñoz: Al consistir netamente en el procesamiento de información disponible, no hay que ir a terreno cada vez que se quiere levantar una nueva información. Además, es más eficiente, rápido y efectivo sobre dónde perforar y dónde levantar los permisos. Finalmente, se impacta menos al medioambiente, lo cual facilita la llegada de permisos.
BNamericas: ¿Cómo está el panorama general de las exploraciones en Latinoamérica?
Muñoz: Hay mucho movimiento. Un buen indicador de la actividad exploratoria es la disponibilidad de máquinas para la perforación, y hace unos días un cliente de Perú me comentó que está difícil encontrar equipos allá por la alta demanda. Sin embargo, los tiempos para obtener permisos se han alargado en países como México y Ecuador, provocando que el desarrollo de nuevos proyectos esté paralizado. La mayoría de la actividad exploratoria actual proviene de proyectos brownfield.
En Colombia hay mucha exploración, pero a escalas menores que Chile, Perú y México. Argentina ha cambiado en los últimos dos años, y hoy existe interés por impulsar la exploración y la minería en las provincias de San Juan, Mendoza y Santa Cruz. Argentina tiene un tremendo potencial geológico.
BNamericas: ¿Sigue siendo el cobre el mineral que más atrae a los exploradores en la región?
Muñoz: El cobre y oro siguen siendo los principales debido a las positivas perspectivas del mercado para estos commodities, pero también hay proyectos de plata, hierro y cobalto. En Perú hay más diversidad, incluso proyectos de plomo, pero Chile sigue muy enfocado en cobre, oro y hierro.
BNamericas: ¿Crees que el aumento de las patentes mineras en Chile logrará su objetivo de dinamizar la exploración al terminar con la práctica de los dueños de propiedades mineras de mantener sus concesiones por varios años sin desarrollo de proyectos?
Muñoz: Surgió un interés por priorizar la propiedad minera. Todos están decidiendo dónde invertir, a modo de liberar las concesiones donde no invertirán. Hemos estado colaborando con varios equipos de exploración, entregando información disponible en la plataforma SIGEX [del servicio de geología y minería Sernageomin] respecto a las propiedades mineras, los remates, etc. Lo importante es que esto se mantenga en el largo plazo para ver un desarrollo efectivo de los proyectos.
BNamericas: En Chile se ha cuestionado el carácter confidencial de la información geológica que algunos exploradores y empresas reclaman al implicar una inversión privada y una propiedad personal.
Muñoz: En los últimos años esto se ha regulado, puesto que la información geológica y geocientífica es considerado un bien público que debe ponerse a disposición de todos. La idea es que no pasen diez compañías por el mismo lugar, sin que exista un aprendizaje sobre ese lugar.
Las legislaciones en países avanzados en temas mineros, como Canadá y Australia, incentivan que la información geológica esté disponible e incluso esto es visto como un activo estratégico, pues puede mejorar la posición de una empresa en el mercado, especialmente para las que transan en bolsa. La regulación debiera permitir un cierto tiempo de confidencialidad solo mientras las compañías están decidiendo si invertirán, o no, en determinado lugar.
BNamericas: Más allá del norte donde se concentra gran parte de la minería chilena, ¿existe potencial geológico en la zona centro-sur del país?
Muñoz: Han existido depósitos interesantes que se han explotado en el pasado, y hoy algunos se explotan a menor escala. Pero existen complejidades socioambientales. En la zona centro y sur hay más población y comunidades cercanas al potencial geológico, y la tierra debe compartirse con otras industrias, como la forestal y la agrícola. Por otra parte, la vegetación hace más difícil explorar.
En cambio, en el norte de Chile no hay vegetación, haciendo más fácil lograr una captación directa de la información geocientífica del macizo rocoso. Pero, el potencial geológico está y hay varias compañías explorando en esas regiones.
BNamericas: ¿Tienen interés de desarrollar tecnologías para la minería hidrogeológica del litio?
Muñoz: No hemos entrado ahí, básicamente porque tenemos un producto que tiene mucha demanda en otro tipo de minería. En Chile, Argentina y Bolivia existen depósitos almacenados en fluidos, con condiciones distintas a la que estamos acostumbrados.
Si bien nuestra tecnología se podría aplicar en esa escala con ciertos ajustes y es apta para depósitos de litio en roca dura, en Chile todavía falta que nos pongamos de acuerdo sobre cómo aprovechar el potencial. La no concesibilidad del litio ha estado interrumpiendo el desarrollo de los proyectos. Otros países han avanzado más rápido, y hoy están mucho mejor posicionados que Chile hace unos 10-15 años cuando era el primer productor mundial de litio.
BNamericas: ¿Siguen siendo los canadienses y australianos los principales interesados en descubrir minerales en la región, o ya se observa más presencia de otros capitales?
Muñoz: Los canadienses y australianos son los principales inversionistas a nivel mundial y de Latinoamérica, pero también se ve mucho inversionista local, tanto en Chile, Perú y México. En los últimos 2 años se ven más inversionistas de la India, y creo que pronto llegarán más del Medio Oriente, de Asia y los países árabes. De hecho, Aramco está interesado en entrar en la industria minera.
BNamericas: ¿Qué falta en América Latina para que se logre eficazmente incentivar más exploración?
Muñoz: Terminar con la inestabilidad jurídica, porque la industria minera es muy intensiva en capital y requiere tiempos largos. En promedio pasan 17 años entre el descubrimiento y la puesta en operación. La judicialización en el desarrollo de los proyectos provoca que muchas veces las inversiones se paralicen, y muchas veces solo por cambios de criterios en los organismos administrativos como ocurre en México, Colombia, Ecuador, Perú y Chile.
Los permisos están bien, pero no que impliquen tiempos y discrecionalidad excesivos. Estos aspectos deben solucionarse porque como región tenemos el gran desafío de colaborar con el avance de la humanidad hacia un futuro más sustentable, con menos emisiones y mejores tecnologías para vivir mejor.